h1

3. Entendiendo las diferencias palpables entre estudiantes: 3 Facetas de la Diversidad del Alumnado

noviembre 30, 2010

La disminución del interés en las ingenierías entre los estudiantes de secundaria en años pasados recientes ha dado lugar a una reducción de matriculación en muchos de los programas de educación superior. Aunque el problema ha sido exacerbado por las altas tasas de abandono escolar que han caracterizado los programas de ingeniería durante décadas, muchos miembros dedicados a la enseñanza siguen viendo el desastre de manera positiva, creyendo que los abandonos se deben principalmente consecuencia de la debilidad de los estudiantes, no cualificados en la mayor parte de las ocasiones para convertirse en ingenieros. Esta creencia es falsa, errónea.

Estudios que certifican esta creencia se encuentran por centenas, como en el análisis recogido en “Talking about Leaving”, de Seymour y Hewitt, en los que se muestra que el porcentaje de estudiantes que abandonan los estudios técnicos son en esencia el mismo que las de aquellas que terminan de realizarla, pero que si bien muchos de los que abandonan lo hacen por dificultades académicas, muchos otros, aún siendo buenos alumnos, abandonan debido a la insatisfacción con el método de enseñanza.
Las quejas de los profesores acerca de los estudiantes que permanecen en una ingeniería hasta su graduación son comúnmente oídas, siendo muchas de las quejas del tipo “¡Sabe memorizar números sobre fórmulas pero no sabe como pensar por si mismo!” Y sin embargo, la mayoría de los departamentos de las ingenierías tienen a uno o más miembros de la facultad que logran animar a muchos otros que aportan un alto nivel a los mismos, a través de la solución de problemas de primera clase, y habilidades de pensamiento crítico y creativo. Por lo tanto, las deficiencias observadas en ingenieros graduados deben atribuirse en parte a lo que los docentes hacen o dejan de hacer.

Una conclusión de estas observaciones es que para reducir el número de matrículas en educación superior, y por extensión mejorar el pensamiento y las habilidades de resolución de problemas de los matriculados, las propias escuelas deben tratar de mejorar la calidad de su enseñanza, lo cual requiere del entendimiento de las necesidades de aprendizaje de los estudiantes de hoy, y el diseño de un planning que satisfaga esas necesidades. El problema es que no hay ni dos estudiantes que sean iguales: ellos tienen diferentes origenes, debilidades, intereses, ambiciones, sentidos de la responsabilidad, niveles de motivación y enfoques para el estudio. Los métodos de enseñanza también varían. Algunos docentes realizan seminarios o conferencias, mientras que otros dedican el tiempo a demostraciones o actividades, algunos se centran en principios y otros en aplicaciones prácticas, algunos destacan la memoria y otros el entendimiento. Cuanto aprenda un estudiante en clase depende de la habilidad innata del mismo y de la preparación previa, pero también de la compatibilidad del estudiante como receptor con el estilo de aprendizaje del docente.

Esto no quiere decir que el profesorado deba determinar los atributos individuales de aprendizaje de los alumnos y enseñar a cada estudiante individualmente en función de la manera más óptima de cada uno. No es posible descubrir todo lo que afecta a un estudiante en el aprendizaje durante una sesión de clase, e incluso si el profesor pudiera, resultaría demasiado complejo averiguar el estilo de enseñanza que más se ajuste para el mismo. Incluso en el supuesto de un profesor conocedor de los estilos de enseñanza para todos sus alumnos de una clase, sería imposible la explicación de forma simultánea de los contenidos en una clase de más de dos estudiantes.

Si no tiene sentido considerar la adaptación de la enseñanza a cada estudiante, es igualmente erróneo pensar que el mismo enfoque de aprendizaje pueda valer para todos de la misma forma. Por desgracia, un único enfoque ha dominado la enseñanza de la Ingeniería desde su creación: los temas o sesiones del profesor y los esfuerzos a marchas forzadas de los alumnos en su comprensión, normalmente representados en las pruebas teóricas o exámenes. A este determinado hábito no se adapta prácticamente nadie: viola casi todo principio de enseñanza efectiva establecida por la ciencia cognitiva moderna y la psicología de la educación. Cualquier otro enfoque que se centre sólo en un tipo de de estudiante probablemente sería más eficaz, pero podría seguir sin satisfacer las necesidades de la mayoría de los estudiantes. De todo ello se deduce que si la enseñanza individualizada no es factible e impartir “para todos” es ineficaz, el enfoque más equilibrado de acomodar las diversas necesidades de los estudiantes en una clase al menos algo del tiempo es lo mejor que un docente puede hacer.

Diversidad en la educación normalmente se refiere a los efectos de género y etnicidad en el desempeño estudiantil. Estos efectos son importantes y se consideran motivo de nuestro posterior estudio.
Otros tres aspectos también de relevancia de la diversidad del alumno, conocidos cómo Las 3 facetas de la diversidad del alumnado, son:

Estilos de Aprendizaje. Los estilos de aprendizaje son “características cognitivas, conductas afectivas y psicológicas que sirven de indicadores relativamente estables de cómo los estudiantes perciben, interaccionan con, y responden al ambiente de aprendizaje “. El concepto de los estilos de aprendizaje se ha aplicado a una amplia variedad de los atributos de los estudiantes y en sus diferencias. Algunos estudiantes se sienten cómodos con teorías y abstracciones, mientras que otros se sienten mucho mejor en casa con los hechos y los fenómenos observables; algunos prefieren el aprendizaje activo y otros se inclinan hacia la introspección; algunos prefieren la presentación visual de la información y otros prefieren explicaciones verbales. Un estilo de aprendizaje no es ni preferible ni inferior a otra, sino que es simplemente diferente, con diferentes fortalezas y debilidades características. Uno de los objetivos de la enseñanza debe ser el de dotar a los estudiantes de las habilidades asociadas con cada categoría de estilo de aprendizaje, independientemente de la las preferencias personales de los alumnos, ya que necesitarán posteriormente de las habilidades necesarias para funcionar eficazmente como profesionales.

Métodos de aprendizaje y las orientaciones de estudio. Los estudiantes pueden sentirse inclinados a acercarse a la enseñanza de una de las tres formas siguientes:
1. Adopción de un enfoque superficial del aprendizaje, basándose en la memorización
de los contenidos y su exposición en las pruebas téorico-prácticas, haciendo poco o ningún esfuerzo por entender el material que se enseña.
2. Las personas con una orientación de sentido y significado tienden a adoptar un enfoque en profundidad, probando, cuestionando y explorando los límites de aplicabilidad de las nuevas materias impartidas.
3. Aquellos con una orientación de logro tienden a usar una enfoque estratégico, haciendo lo que sea necesario para obtener el más alta grado de conocimiento que puedan, tomando un enfoque superficial si es suficiente y un enfoque en profundidad, mas tedioso, cuando sea necesario.

Uno de los objetivos de la enseñanza debe ser inducir a los estudiantes a adoptar un enfoque profundo y analítico de los temas que son importantes para su desarrollo profesional o personal.

El desarrollo intelectual. La mayoría de los estudiantes experimentan un desarrollo progresivo de la creencia en la certeza del conocimiento y la omnisciencia de las autoridades para el reconocimiento de la incertidumbre y la naturaleza contextual del conocimiento, la aceptación de la responsabilidad personal para determinar la verdad, la inclinación y capacidad para reunir pruebas evidentes para sus juicios, y la apertura al cambio si nuevas y futuras pruebas cambian su sentido o parecer.
En entornos de desarrollo complejos es costumbre ver a estudiantes universitarios reproducir patrones de pensamiento parecidos a los de los científicos expertos y/o ingenieros de alta cualificación. El objetivo de la enseñanza en este último rasgo debe ser el ver progresar a los estudiantes hasta ese nivel en un tiempo próximo/cercano a su graduación.

Traducción realizada de la publicación “Understanding Student Differences” de RICHARD M. FELDER.

Anuncios